EL ESPACIO SAGRADO
Cuando tengo que hacer un bautismo, soy consciente que la ceremonia empieza en la puerta misma del templo, y trato de explicar que por el bautismo el catecúmeno va a ingresar a la Iglesia. Así lo tienen previsto las rúbricas del ritual. Es una manera de hacer una introducción al sacramento. Luego marchamos en procesión hacia el interior, para continuar con el rito, tan lleno de signos y símbolos. Antiguamente los no bautizados no podían entrar en el templo porque era un lugar para los fieles cristianos. Para eso se le encargaba al ostiario que cuidara la puerta de la Iglesia. Además de cumplir con el rito, entiendo que viene muy bien hacerlo así porque percibo que últimamente se ha perdido el sentido de lo sagrado: se entra a una iglesia del mismo modo que a un estadio de fútbol o a un local bailable, y no es raro observar dentro del templo a personas hablando por el teléfono celular o conversando alegremente; incluso, he visto a las familias sacarse fotos después de un Bautismo, posan...