Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como magisterio de la Iglesia

LA UNIDAD EN LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA

Imagen
De manera constante, la doctrina y la reflexión cristianas han proclamado la unidad del matrimonio. Así ha sido siempre la doctrina de los Padres, del Magisterio, y también de la teología. a) Los padres de la Iglesia. Los Santos Padres, las voces más autorizadas de la Tradición, son unánimes en afirmar que la unidad es una propiedad del matrimonio, por lo menos tal como ha sido restaurado por Cristo. Apoyan esta afirmación fundamentalmente en la Sagrada Escritura de manera particular en Gen 2, 24 y en los textos citados en el apartado anterior. De todos modos, posiblemente porque en aquella época la poligamia estaba prohibida hasta por la ley civil, son escasos los testimonios de los Padres sobre la unidad del matrimonio. Se suele citar como más representativos sobre la doctrina patrística sobre la unidad del matrimonio a San Justino, Clemente de Alejandría; Tertuliano; San Jerónimo; San Agustín. Y como argumentos más usados son: a) que la unidad está exigida por el designi...

EL MATRIMONIO, REALIDAD ECLESIAL Y SOCIAL

Imagen
Como sacramento el matrimonio ha sido confiado a la Iglesia. En efecto, lo ha recibido de Cristo con el encargo «custodiar» cuanto se refiere a los sacramentos. Pero el matrimonio es a la vez una institución a la que está ligada la sociedad.  Bajo este aspecto es una realidad de la que no puede desentenderse la autoridad civil. Por ese motivo hay una serie de cuestiones de gran importancia para el matrimonio en torno a la naturaleza y ámbito de una y otra potestad -la de Iglesia y la del Estado-, y también sobre la relación que debe darse entre ellas, en este aspecto. Vamos a abordar en esta clase la potestad de la Iglesia y después la del Estado o autoridad civil. Naturaleza y ámbito de la potestad de la Iglesia sobre el matrimonio. La cuestión de la potestad de la Iglesia sobre el matrimonio está conectada con la de su sacralidad y sacramentalidad. Es así como se ha tratado siempre a lo largo de la historia. Paralelamente a la comprensión del misterio del matrimo...

ESCRITURA, TRADICIÓN Y MAGISTERIO

Imagen
La Sagrada Escritura contiene cómo creó Dios el matrimonio al principio del mundo, es decir, lo que es el matrimonio desde su origen, y las exigencias que esta verdad comporta: sus normas éticas. Son significativos algunos libros de la Escritura –a lo largo del curso nos iremos familiarizando con estos textos-: la creación del hombre está en el Génesis, el primer libro de la Biblia; la indisolubilidad del matrimonio se puede encontrar, por ejemplo, en el evangelio de san Lucas; en la primera carta a los Corintios se ofrecen soluciones concretas a dificultades de la vida matrimonial; la grandeza del matrimonio queda de manifiesto en la carta a los Efesios. Igual, no interesa tanto saber, en este momento, qué dicen cada uno de estos textos. Cátedra de San Pedro Lo contenido en la Sagrada Escritura sobre el matrimonio hay que interpretarlo conforme a la Tradición. Hay que recordar que la tradición nace con los apóstoles y avanz...

PARA ENTENDER EL MATRIMONIO: FE Y RAZÓN.

Imagen
La realidad descrita por el término “matrimonio” puede ser considerada desde distintos ángulos, y, por tanto, ser objeto de ciencias tanto humanas -historia, derecho, antropología, psicología, etc.-, como teológicas. Cuando se la estudia desde la teología, el marco es el de “la historia de la salvación”, es decir, desde esta perspectiva interesa el matrimonio tal como es, y tal como debe ser, conforme a la voluntad de Dios, en orden a la salvación del hombre. Entonces, la teología del matrimonio es la ciencia que, desde la razón iluminada por la fe, estudia el designio salvador de Dios sobre el matrimonio, en orden a descubrir cuál es el estilo de vida que corresponde a los casados.   Como consecuencia de esta afirmación, el concepto teológico del matrimonio, como parece lógico, implica fe y razón. Fe, porque: a) considera al matrimonio a partir de la revelación de Dios, a la que sólo se accede por la fe; b) porque se v...